Cada mes tu empresa te retiene un porcentaje de tu sueldo bruto a cuenta del IRPF que pagarás en la declaración de la renta. Esta calculadora te muestra en qué tramo estatal caes según tu salario anual, para que entiendas de dónde sale aproximadamente esa retención.

Calculadora de tramo de IRPF
Tu tramo marginal estatal:
Cuota estatal estimada (sin mínimo personal ni deducciones):
Esto es solo la escala estatal (la mitad del impuesto). La otra mitad la fija tu comunidad autónoma con tramos propios, así que tu retención real final será distinta a esta cifra.
Tabla de tramos estatales 2026
| Tramo | Tipo estatal |
|---|---|
| Hasta 12.450€ | 19% |
| 12.450€ – 20.199€ | 24% |
| 20.200€ – 35.199€ | 30% |
| 35.200€ – 59.999€ | 37% |
| 60.000€ – 299.999€ | 45% |
| Más de 300.000€ | 47% |
Por qué tu retención mensual no es exactamente tu tipo marginal
El sistema es progresivo: solo la parte de tus ingresos que cae dentro de cada tramo tributa al tipo de ese tramo, no todo tu salario al tipo más alto que alcanzas. Además, la retención mensual que aplica tu empresa es una estimación basada en tu situación personal (hijos, discapacidad, tipo de contrato) que se ajusta y regulariza en la declaración anual de la renta, donde puede resultar a pagar o a devolver según si se retuvo de más o de menos durante el año.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi retención sube si tengo un contrato temporal corto? Hacienda calcula la retención estimando que ese salario se mantendría todo el año, lo que en contratos cortos puede generar una retención proporcionalmente más alta de la que correspondería a tus ingresos anuales reales — se ajusta después en la declaración.
¿Puedo pedir que me retengan más o menos? Sí, puedes solicitar un tipo de retención superior al mínimo legal voluntariamente, útil si sueles tener que pagar en la declaración y prefieres evitarlo.
Fuentes: Ley del IRPF, escala estatal 2026. Cálculo orientativo, no sustituye el cálculo oficial de tu nómina.
Por qué tu retención puede cambiar a lo largo del año
El porcentaje de retención de IRPF que aparece en tu nómina no es fijo: Hacienda obliga a recalcularlo cada vez que cambian tus circunstancias personales o económicas de forma relevante, como una subida de sueldo, un cambio de situación familiar (matrimonio, hijos), o la firma de un nuevo contrato. Por eso es normal que tu retención varíe entre enero y diciembre aunque tu salario bruto mensual sea idéntico: la empresa va ajustando el porcentaje para que, al final del año, la suma retenida se acerque lo máximo posible a lo que realmente te corresponde pagar según tu renta anual.
Si detectas que te están reteniendo mucho más de lo que corresponde a tu tramo, puedes solicitar por escrito a tu empresa un nuevo cálculo del tipo de retención, aportando el modelo 145 actualizado. Retener de más no es ilegal ni perjudicial a largo plazo (Hacienda te lo devuelve en la declaración de la renta), pero sí reduce tu liquidez mensual de forma innecesaria.
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Cómo se calcula técnicamente el tipo de retención
El tipo de retención de IRPF que aparece en tu nómina no sale de una tabla fija por tramos de salario bruto, como muchos trabajadores asumen, sino de un procedimiento de cálculo bastante más elaborado que tiene en cuenta tu salario anual estimado, tus circunstancias personales y familiares, y las reducciones aplicables. La empresa proyecta tu salario bruto anual completo (incluyendo pagas extra), le resta el mínimo personal y familiar que te corresponde según tu situación (soltero, casado, con hijos, con ascendientes a cargo, con discapacidad), aplica la escala general del IRPF a ese resultado, y finalmente divide la cuota resultante entre tu salario bruto anual para obtener el porcentaje de retención que verás reflejado cada mes en tu nómina.
Esta complejidad explica por qué dos personas con el mismo salario bruto pueden tener porcentajes de retención distintos: una con dos hijos a su cargo y otra soltera sin descendientes, por ejemplo, tendrán mínimos personales y familiares distintos, lo que se traduce directamente en un tipo de retención diferente aunque el salario bruto sea idéntico en ambos casos.
Ejemplo comparativo con distintas situaciones familiares
Consideremos a dos trabajadores con idéntico salario bruto anual de 30.000€. María es soltera y sin hijos, por lo que su mínimo personal aplicable es el general (5.550€ en la normativa vigente habitual). Su retención estimada podría rondar el 14-15% de su salario bruto. Javier, con el mismo salario, está casado con cónyuge sin ingresos y tiene dos hijos menores de tres años a su cargo, lo que le da derecho a mínimos familiares adicionales sustanciales. Su retención estimada, con exactamente el mismo salario bruto que María, podría situarse varios puntos porcentuales por debajo, reflejando fielmente su menor capacidad económica disponible tras las cargas familiares.
Esta diferencia no es un error ni un trato desigual: es precisamente el mecanismo que el sistema fiscal español utiliza para ajustar la carga tributaria a la capacidad económica real de cada contribuyente, penalizando menos a quienes tienen más personas a su cargo con el mismo nivel de ingresos brutos.
El modelo 145: la herramienta que determina tu retención
El modelo 145 es el formulario que comunicas a tu empresa al inicio de la relación laboral (y cada vez que cambian tus circunstancias) para informar de tu situación personal y familiar a efectos de retención: estado civil, número de hijos, discapacidad propia o de familiares a cargo, pensión compensatoria a favor del cónyuge, entre otros datos. Es responsabilidad del trabajador mantener actualizado este modelo, no de la empresa, por lo que si tu situación familiar cambia (nace un hijo, te divorcias, un familiar pasa a depender económicamente de ti) y no lo comunicas, tu retención seguirá calculándose sobre datos desactualizados hasta que presentes un nuevo modelo 145.
No actualizar el modelo 145 no tiene consecuencias legales graves en sí mismo -no es una infracción tributaria- pero sí tiene un coste de oportunidad real: si tienes derecho a una retención menor por circunstancias no comunicadas, estarás adelantando a Hacienda más dinero del necesario cada mes, dinero que recuperarás en la declaración de la renta del año siguiente pero que mientras tanto no tienes disponible.
Qué pasa si te retienen de menos: la otra cara de la moneda
Aunque la preocupación habitual es sobre si te retienen "de más", el escenario contrario también es relevante: si tu empresa aplica un porcentaje de retención insuficiente respecto a lo que realmente te corresponderá pagar en tu declaración de la renta, te enfrentarás a una regularización a pagar cuando presentes el IRPF del ejercicio, en lugar de una devolución. Esto ocurre con relativa frecuencia en situaciones de cambios de empleo a mitad de año, ingresos de varias fuentes distintas simultáneas, o rendimientos adicionales no sujetos a retención (como determinados alquileres), que la empresa que calcula tu nómina no tiene por qué conocer ni incluir en su proyección.
Si sospechas que tu situación combinada (varios pagadores, ingresos adicionales) puede generar una regularización a pagar significativa, puedes solicitar voluntariamente a tu empresa que aplique un tipo de retención superior al mínimo legal calculado, una opción que muchas empresas permiten precisamente para evitar sorpresas desagradables en la declaración anual.
Retenciones especiales: atrasos, indemnizaciones y pagas extraordinarias
No todos los conceptos de tu nómina se retienen con el mismo porcentaje que tu salario ordinario. Los atrasos correspondientes a ejercicios anteriores, por ejemplo, suelen tener un tratamiento fiscal específico distinto al de la retención ordinaria mensual, ya que fiscalmente pueden imputarse al ejercicio en que se devengaron originalmente, no al momento en que efectivamente se cobran, lo que puede generar cálculos de retención distintos a los que aplicarías intuitivamente sobre el importe bruto recibido.
Las indemnizaciones por despido, cuando superan los límites exentos establecidos legalmente, tributan por el exceso como rendimiento del trabajo, pero pueden beneficiarse de una reducción específica por irregularidad si se generaron en más de dos años, lo que en la práctica reduce el tipo de retención efectivo aplicable a esa parte concreta del pago respecto al que se aplicaría a un salario ordinario del mismo importe.
Diferencias entre comunidades autónomas: el tramo autonómico
El IRPF español se divide en dos tramos: uno estatal, idéntico en toda España, y uno autonómico, que cada comunidad autónoma puede modular dentro de ciertos límites, estableciendo escalas de gravamen y deducciones propias. Esto significa que, en teoría, dos trabajadores con idéntico salario y circunstancias familiares podrían tener una cuota final de IRPF ligeramente distinta según la comunidad autónoma en la que residan fiscalmente, aunque la retención mensual practicada en nómina suele aplicar criterios más generales y la diferencia autonómica se ajusta principalmente en la declaración de la renta anual.
Esta calculadora se centra en el tramo estatal, que es común a todos los contribuyentes españoles independientemente de su comunidad de residencia, por lo que el resultado debe entenderse como una estimación de la parte estatal, no como el cálculo completo y definitivo de tu cuota final de IRPF, que dependerá también de tu tramo autonómico específico.
Por qué tu retención de nómina puede estar equivocada sin que nadie lo note
El porcentaje de retención de IRPF que aparece en tu nómina no es un impuesto final, es un pago a cuenta que se calcula con una estimación de tus ingresos anuales totales, tu situación familiar y otros factores declarados a tu empresa. Si esa estimación inicial estaba mal calculada (por ejemplo, porque cambiaste de trabajo a mitad de año, tuviste un hijo, o tu empresa no actualizó tu situación personal), puede que estés reteniendo de más o de menos durante todo el año, algo que solo se corrige del todo al hacer la declaración de la renta siguiente, cuando aparece como "a devolver" o "a pagar".
Un caso habitual: alguien que compagina dos pagadores en el mismo año (cambio de empleo, por ejemplo) suele acabar reteniendo menos de lo que le correspondería en conjunto, porque cada empresa calcula su retención de forma independiente sin conocer lo que la otra ya te ha pagado, lo que frecuentemente se traduce en una sorpresa desagradable al hacer la declaración anual.
Nuestra recomendación: si has tenido cambios relevantes en tu situación durante el año (cambio de empleo, nacimiento de hijos, matrimonio, cambio de residencia), calcula manualmente si tu retención actual sigue siendo adecuada, en vez de esperar pasivamente a la declaración de la renta para descubrir una diferencia significativa que podrías haber anticipado.
Fuentes y referencias
Para elaborar este artículo hemos contrastado la información con las siguientes fuentes oficiales. Puedes consultarlas directamente para verificar o ampliar los datos:
Preguntas frecuentes adicionales
¿Puedo pedir a mi empresa que me retenga menos de lo que le corresponde legalmente aplicar? No. El porcentaje mínimo de retención calculado conforme a la normativa vigente es obligatorio para la empresa; lo que sí puedes hacer es solicitar que se aplique un porcentaje superior al mínimo, pero nunca inferior.
¿La retención de IRPF es lo mismo en toda España para el mismo salario? El tramo estatal sí es idéntico, pero el resultado final de tu declaración de la renta puede variar por el tramo autonómico, aunque esto se ajusta principalmente en la declaración anual, no en la retención mensual de nómina.
¿Qué pasa si cambio de empresa a mitad de año? Cada empresa calcula tu retención de forma independiente, proyectando solo el salario que te va a pagar ella, sin tener en cuenta automáticamente lo que ya ganaste en tu empleo anterior, lo que puede generar una retención agregada insuficiente respecto a tu situación real y una posible regularización a pagar en la declaración de la renta del año siguiente.
Resumen práctico
El porcentaje de retención de IRPF de tu nómina depende de tu salario bruto anual proyectado, tus circunstancias personales y familiares comunicadas mediante el modelo 145, y la escala general del impuesto vigente. No es una cifra arbitraria ni fija por tramos de salario simples, sino el resultado de un cálculo que intenta anticipar, mes a mes, lo que finalmente pagarás en tu declaración de la renta anual. Mantener actualizado tu modelo 145 tras cualquier cambio relevante en tu situación personal es la forma más sencilla de asegurarte de que tu retención mensual se ajusta lo máximo posible a tu situación real, evitando tanto retenciones excesivas que reducen tu liquidez innecesariamente como retenciones insuficientes que generan sorpresas desagradables al presentar la declaración.
Usa esta calculadora como primera estimación orientativa de tu tipo de retención estatal, y combínala con el resto de calculadoras de nómina y fiscalidad disponibles en esta web para obtener una imagen más completa de tu situación salarial y fiscal en su conjunto, especialmente si tu caso incluye circunstancias particulares como varios pagadores, atrasos, o rendimientos adicionales sujetos a retención.
Cómo afecta la retención a tu planificación financiera mensual
Entender el mecanismo de la retención tiene una utilidad práctica más allá de la curiosidad fiscal: te permite anticipar con más precisión tu salario neto real antes de aceptar una oferta de trabajo o negociar un cambio salarial. Es un error común fijarse únicamente en el salario bruto anual ofrecido en una negociación, sin proyectar cómo ese bruto se traduce en neto mensual disponible una vez aplicada la retención correspondiente a tu situación personal, lo que puede llevar a sorpresas al comparar ofertas de trabajo que parecen similares sobre el papel pero que, tras el cálculo de retenciones, dejan un neto mensual bastante distinto.
Esta calculadora, combinada con la calculadora de salario bruto necesario para un neto objetivo disponible en esta misma web, te permite hacer ambos cálculos en las dos direcciones: partir del bruto para saber tu neto aproximado, o partir del neto que necesitas para saber qué bruto pedir en una negociación salarial.
La progresividad del IRPF y por qué "ganar más" no reduce tu neto
Un mito extendido, y fiscalmente incorrecto, es pensar que superar un tramo de la escala de IRPF puede hacer que termines con menos dinero neto disponible que si te hubieras quedado justo por debajo de ese tramo. Esto no ocurre nunca en el sistema español, porque el IRPF es un impuesto progresivo por tramos marginales: solo la parte de tus ingresos que supera cada umbral tributa al tipo superior correspondiente a ese tramo, no la totalidad de tus ingresos. Ganar un euro más nunca puede hacer que tu neto total disminuya, aunque ese euro adicional específico tribute a un tipo marginal más alto que los euros anteriores.
Este malentendido lleva a algunas personas a rechazar aumentos de sueldo o ascensos por miedo a "perder dinero" al cambiar de tramo, una decisión basada en una comprensión errónea de cómo funciona realmente la progresividad fiscal, ya que en la práctica cualquier incremento de salario bruto siempre se traduce en un incremento de tu salario neto disponible, aunque ese incremento sea proporcionalmente menor cuanto más alto sea tu tramo marginal.
Retenciones y planes de pensiones: cómo se combinan ambos ajustes
Si realizas aportaciones a un plan de pensiones directamente desde tu nómina (una modalidad habitual en algunas empresas que ofrecen planes de pensiones de empleo), estas aportaciones reducen tu base para el cálculo de la retención, ya que fiscalmente reducen tu base imponible del mismo modo que lo harían en tu declaración de la renta anual si las hicieras de forma particular. Esto significa que dos trabajadores con el mismo salario bruto, uno de los cuales aporta a un plan de pensiones de empresa y el otro no, tendrán una retención de IRPF distinta en nómina, reflejando ya en el día a día el beneficio fiscal de esa aportación, en lugar de tener que esperar a la declaración anual para materializarlo.
Es un mecanismo que muchas personas desconocen y que puede hacer que la comparación de ofertas de trabajo con y sin plan de pensiones de empresa sea más compleja de lo que parece a primera vista, ya que el beneficio no se limita a la aportación de la empresa (si la hay) sino que incluye también este efecto de reducción de la retención mensual sobre tu propia aportación.
Cómo verificar que tu retención es correcta paso a paso
Si quieres comprobar por ti mismo si el porcentaje de retención que aplica tu empresa es razonable, el primer paso es confirmar tu salario bruto anual proyectado real, incluyendo pagas extra y cualquier complemento habitual. El segundo paso es verificar que el modelo 145 que tiene tu empresa refleja fielmente tu situación familiar actual, no una versión desactualizada de hace varios años. El tercer paso es usar esta calculadora introduciendo esos datos actualizados para obtener una estimación de referencia, y compararla con el porcentaje real que aparece en tu nómina.
Si la diferencia entre la estimación y la retención real aplicada es significativa (varios puntos porcentuales), vale la pena preguntar directamente a tu departamento de RRHH o de nóminas, ya que podría tratarse tanto de un error de cálculo como, más habitualmente, de datos desactualizados en tu modelo 145 que no reflejan correctamente tu situación personal y familiar actual.
Cuándo conviene pedir voluntariamente una retención superior
Aunque parezca contraintuitivo pedir que te retengan más de lo obligatorio, hay situaciones donde tiene sentido financiero hacerlo: si tienes otras fuentes de ingresos no sujetas a retención suficiente (alquileres, actividades económicas adicionales, rendimientos de inversiones), si sabes que vas a superar significativamente tu salario habitual por un bonus o comisión puntual, o simplemente si prefieres evitar la incertidumbre de una regularización a pagar y prefieres pagar un poco más cada mes a cambio de una declaración de la renta más predecible o incluso con devolución.
Esta decisión es completamente voluntaria y reversible: puedes solicitar un ajuste al alza en cualquier momento del año presentando una nueva solicitud a tu empresa, y no tiene ninguna penalización ni implicación negativa más allá de tener, mes a mes, un poco menos de liquidez disponible a cambio de mayor previsibilidad fiscal a final de año.
En conjunto, comprender el mecanismo real de la retención de IRPF te da una herramienta útil no solo para verificar tu nómina actual, sino también para tomar decisiones informadas al negociar un nuevo empleo, al plantearte aportar a un plan de pensiones, o simplemente al planificar tu presupuesto mensual con una estimación de neto disponible más precisa y realista que si te limitaras a mirar únicamente la cifra bruta anual ofrecida.
Actualiza tu modelo 145 cada vez que cambie tu situación personal o familiar, y repite este cálculo siempre que negocies un cambio salarial, ya que es la forma más fiable de anticipar con precisión cuánto dinero neto tendrás realmente disponible cada mes bajo cualquier escenario de salario bruto que estés valorando.
Con esta información, la próxima vez que revises tu nómina o negocies un cambio de empleo tendrás una base sólida para entender exactamente por qué tu retención es la que es, y qué margen tienes para ajustarla si tu situación personal o familiar cambia a lo largo del año.
Gracias por usar esta calculadora de FinanciasYet para entender mejor tu nómina y tu situación fiscal.
Vuelve a visitarnos cada vez que necesites recalcular tu situación tras un cambio de circunstancias personales o laborales.
Esperamos que esta guía te haya aclarado el funcionamiento real de la retención de IRPF en tu nómina mensual.