Cuando pides un préstamo, la cuota mensual siempre es la misma (si es a tipo fijo), pero lo que pagas de intereses y lo que amortizas de capital cambia cada mes. Al principio, la mayor parte de tu cuota son intereses. Al final, la mayor parte es capital. Entender este reparto te ayuda a saber cuánto te costaría amortizar anticipadamente y cuánto capital pendiente te queda en cualquier momento.

Esta calculadora genera el cuadro de amortización completo de tu préstamo: cuánto pagas de intereses y de capital cada mes, y cuánto capital te queda pendiente.
Calculadora de amortización
Cuota mensual:
Total intereses pagados:
Total pagado:
Cálculo orientativo con cuota fija (sistema francés), sin comisiones. Tu banco puede aplicar condiciones distintas.
Por qué al principio pagas casi todo en intereses
En un préstamo a cuota fija (el sistema más habitual, llamado «sistema francés»), los intereses de cada mes se calculan sobre el capital que todavía debes. Como al principio debes casi todo el capital, la parte de intereses es alta. A medida que amortizas, el capital pendiente baja, y con él los intereses de cada cuota — así que progresivamente pagas más capital y menos intereses, aunque la cuota total no cambie.
Esto tiene una consecuencia práctica importante: amortizar anticipadamente en los primeros años de un préstamo reduce mucho más los intereses totales que hacerlo en los últimos años, porque «cortas» el interés compuesto en el momento en que más capital pendiente hay.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre TIN y TAE? El TIN es el tipo de interés nominal, el que se usa para calcular la cuota. El TAE incluye además comisiones y gastos, por lo que suele ser más alto y es el dato que mejor refleja el coste real del préstamo.
¿Compensa amortizar anticipadamente? Depende de si tu préstamo tiene comisión por amortización anticipada y de qué rentabilidad podrías sacarle a ese dinero en otro sitio. Como regla general, si el interés de tu préstamo es más alto que la rentabilidad esperada de una inversión conservadora, suele compensar amortizar.
Fuentes: Banco de España — Guía de acceso al préstamo hipotecario y de consumo.
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Por qué al principio pagas casi todo intereses
En un préstamo con cuadro de amortización francés (el sistema estándar en hipotecas y préstamos personales en España), la cuota mensual es siempre la misma, pero la proporción entre capital e intereses cambia mes a mes: al principio, la mayor parte de la cuota son intereses sobre el capital pendiente, que todavía es alto, y solo una pequeña parte amortiza capital real. A medida que avanza el préstamo, esa proporción se invierte. Es la razón por la que amortizar anticipadamente en los primeros años de un préstamo largo ahorra mucho más interés total que hacerlo cuando ya queda poco plazo.
Si tienes la opción de elegir entre reducir cuota o reducir plazo al hacer una amortización anticipada, reducir plazo suele ser matemáticamente más eficiente (ahorras más intereses totales), aunque reducir cuota da más margen de liquidez mensual si tu prioridad es tener más flexibilidad a corto plazo.
Calculadoras relacionadas
- Calculadora de la TAE real de un préstamo
- Calculadora de cuánta hipoteca puedes permitirte
- Calculadora de gastos de compraventa de vivienda
Cómo se construye un cuadro de amortización francés
El sistema de amortización francés, el más habitual en hipotecas y préstamos personales en España, se caracteriza por cuotas mensuales constantes durante toda la vida del préstamo, aunque la composición interna de cada cuota (proporción de capital frente a intereses) cambia progresivamente. Al inicio del préstamo, cuando el capital pendiente es más alto, la mayor parte de la cuota se destina a pagar intereses, y solo una fracción menor amortiza capital real. A medida que avanza el préstamo y el capital pendiente disminuye, la proporción se invierte: cada vez una parte mayor de la cuota amortiza capital y una parte menor se destina a intereses, aunque el importe total de la cuota mensual permanezca invariable.
Esta estructura explica por qué amortizar anticipadamente en los primeros años de un préstamo largo genera un ahorro de intereses mucho mayor que hacerlo cuando ya queda poco plazo: en las primeras cuotas, una parte muy grande del capital pendiente sigue generando intereses durante mucho tiempo si no se reduce anticipadamente, mientras que en las últimas cuotas, el capital pendiente ya es pequeño y el margen de ahorro por amortización anticipada, aunque sigue existiendo, es proporcionalmente mucho menor.
Ejemplo ilustrativo de evolución del cuadro de amortización
En un préstamo de 150.000€ a 25 años con un tipo de interés fijo del 3%, la primera cuota mensual (de aproximadamente 711€) estaría compuesta por unos 375€ de intereses y solo 336€ de amortización de capital, es decir, más de la mitad de la cuota inicial son intereses. Hacia la mitad del préstamo (año 12-13), esa misma cuota de 711€ se compondría de forma mucho más equilibrada, con aproximadamente 250€ de intereses y 461€ de capital. En los últimos años del préstamo, la proporción se invierte casi por completo, con la práctica totalidad de la cuota destinada a amortizar capital y una fracción mínima a intereses.
Amortización parcial: reducir cuota frente a reducir plazo
Cuando decides hacer una amortización anticipada parcial (aportar una cantidad extra para reducir el capital pendiente sin cancelar todo el préstamo), la mayoría de entidades ofrecen elegir entre reducir la cuota mensual manteniendo el plazo original, o reducir el plazo manteniendo la cuota mensual original. Matemáticamente, reducir plazo genera un ahorro total de intereses considerablemente mayor que reducir cuota, porque el capital sale del cálculo de intereses futuros antes y de forma más completa, mientras que reducir cuota simplemente redistribuye el mismo capital pendiente en cuotas más pequeñas mensuales, pero durante el mismo número de meses restantes, generando menos ahorro total de intereses a largo plazo.
Sin embargo, la elección no siempre debe basarse únicamente en la eficiencia matemática: reducir cuota tiene la ventaja de dar más margen de liquidez mensual inmediato, algo valioso si tu prioridad es la flexibilidad financiera a corto plazo (por ejemplo, ante la posibilidad de una reducción temporal de ingresos), mientras que reducir plazo es la opción más eficiente si tu objetivo principal es minimizar el coste total del préstamo y no necesitas ese margen de liquidez adicional cada mes.
Comisiones de amortización anticipada: qué debes verificar antes de amortizar
Aunque la normativa española limita significativamente las comisiones que los bancos pueden cobrar por amortización anticipada (con topes legales que dependen del tipo de préstamo, fijo o variable, y de si la amortización se produce dentro de los primeros años de vida del préstamo), no todos los préstamos tienen exactamente las mismas condiciones, y algunos productos antiguos contratados antes de ciertas reformas normativas pueden tener comisiones distintas a las actuales. Revisar la escritura o el contrato de tu préstamo concreto antes de hacer una amortización anticipada significativa es un paso que no conviene saltarse, ya que una comisión inesperada puede reducir sustancialmente el ahorro neto real que esperabas obtener con la operación.
Cómo interpretar tu propio cuadro de amortización
Cuando revises el cuadro de amortización que te entrega tu banco (o el que genera esta calculadora), presta atención especialmente a la columna de capital pendiente a lo largo del tiempo, no solo a la cuota mensual, ya que es esa cifra la que realmente indica cuánto has amortizado en un momento dado y cuánto te queda por pagar, información clave si estás valorando una venta del inmueble financiado, una subrogación a otra entidad, o simplemente quieres entender tu progreso real en la reducción de tu deuda hipotecaria a lo largo del tiempo.
Es habitual sentir, especialmente en los primeros años de una hipoteca larga, que «no se avanza» porque la cuota parece destinarse mayoritariamente a intereses sin reducir mucho el capital pendiente visible. Esta percepción es matemáticamente correcta en cuanto a la proporción de cada cuota, pero no significa que la deuda no se esté reduciendo: simplemente el ritmo de reducción del capital pendiente es más lento al principio y se acelera progresivamente conforme avanza el préstamo, un patrón inherente al sistema de amortización francés que conviene entender para no desanimarse innecesariamente en las primeras etapas de un préstamo largo.
Resumen práctico
En un préstamo con amortización francesa, la cuota mensual permanece constante pero la proporción entre capital e intereses cambia progresivamente a favor del capital conforme avanza el plazo. Amortizar anticipadamente en los primeros años genera mucho más ahorro de intereses que hacerlo al final, y reducir plazo es matemáticamente más eficiente que reducir cuota si tu objetivo es minimizar el coste total. Usa esta calculadora para visualizar tu propio cuadro de amortización, y verifica siempre las condiciones específicas de comisiones por amortización anticipada de tu préstamo concreto antes de hacer una aportación extraordinaria significativa.
Composición de la cuota a lo largo del préstamo
El siguiente gráfico ilustra de forma simplificada cómo cambia la proporción entre capital e intereses dentro de la cuota mensual en distintos momentos de un préstamo a 25 años con amortización francesa, usando como referencia el ejemplo de 150.000€ al 3% descrito anteriormente.
Por qué las primeras cuotas de tu hipoteca amortizan tan poco capital
Alguien que empieza a pagar una hipoteca de 180.000€ a 30 años y revisa el cuadro de amortización de los primeros años puede llevarse una sorpresa desagradable: de una cuota mensual de, por ejemplo, 750€, una parte muy pequeña (quizás 200-250€ los primeros meses) reduce el capital pendiente, mientras que el resto son intereses, y esa proporción no se invierte hasta bien avanzada la vida del préstamo. Este es el funcionamiento normal del sistema de amortización francés (el más habitual en hipotecas españolas), no un error ni una anomalía del banco.
La implicación práctica de este mecanismo es importante para quien contempla vender la vivienda o hacer una amortización anticipada en los primeros años del préstamo: el capital pendiente se reduce mucho más lentamente de lo que la intuición sugeriría dividiendo simplemente el importe total entre los años del préstamo, lo que significa que vender antes de los 8-10 años iniciales suele dejar un capital pendiente sorprendentemente alto en relación a lo que ya se ha pagado en cuotas totales.
Nuestra recomendación: si tienes capacidad de hacer amortizaciones anticipadas, hacerlas en los primeros años del préstamo (cuando el peso de los intereses es mayor) tiene un impacto proporcionalmente mayor en reducir el coste total de la hipoteca que hacerlas en los últimos años, cuando la mayor parte de cada cuota ya se destina a capital de forma natural.
Fuentes y referencias
Para elaborar este artículo hemos contrastado la información con las siguientes fuentes oficiales. Puedes consultarlas directamente para verificar o ampliar los datos:
Preguntas frecuentes sobre el cuadro de amortización
¿Por qué mi banco me cobra intereses sobre el capital pendiente y no sobre el capital inicial? Porque los intereses de cada cuota se calculan sobre el saldo vivo del préstamo en ese momento, no sobre el importe original solicitado. Por eso, cuanto antes reduzcas el capital pendiente, antes empiezas a pagar menos intereses en las cuotas siguientes.
¿Es mejor amortizar anticipadamente o invertir ese dinero? Depende del tipo de interés de tu préstamo frente a la rentabilidad esperada de la inversión alternativa, y de tu tolerancia al riesgo. Amortizar anticipadamente ofrece un «retorno» garantizado equivalente al tipo de interés del préstamo, mientras que invertir implica asumir riesgo de mercado a cambio de una rentabilidad potencialmente mayor, pero no garantizada.
¿El cuadro de amortización cambia si mi préstamo es a tipo variable? Sí. En préstamos a tipo variable, el cuadro de amortización se recalcula en cada revisión del tipo de interés (normalmente anual o semestral), por lo que la cuota y la composición capital/intereses pueden variar significativamente cada vez que se actualiza el índice de referencia.
Si quieres explorar cómo encaja esta calculadora dentro de una decisión de compra de vivienda más amplia, puedes revisar también nuestra calculadora de cuánta hipoteca puedes permitirte para dimensionar el préstamo antes de firmarlo, nuestra calculadora de la TAE real para comparar el coste total entre distintas ofertas, y nuestra calculadora de gastos de compraventa de vivienda para no olvidar los costes asociados a la operación además de la propia hipoteca.
Otros sistemas de amortización: francés, alemán y americano
Aunque el sistema francés (cuota constante) es el más habitual en España, existen otros sistemas de amortización menos comunes que conviene conocer para entender por qué esta calculadora usa el método francés por defecto. El sistema alemán (o de cuota decreciente) amortiza una cantidad fija de capital cada mes, por lo que la cuota total va disminuyendo progresivamente conforme se pagan menos intereses sobre un capital pendiente cada vez menor; esto genera cuotas iniciales más altas que el sistema francés, pero un ahorro total de intereses mayor a lo largo de la vida del préstamo. El sistema americano, por su parte, solo paga intereses durante la vida del préstamo y devuelve todo el capital de una sola vez al vencimiento, un esquema poco habitual en préstamos hipotecarios minoristas en España y más propio de emisiones de deuda o bonos.
La elección del sistema de amortización afecta directamente a cuánto pagas en total y a cómo se distribuye ese pago en el tiempo, por lo que si tu entidad te ofrece elegir entre varios sistemas (algo poco frecuente pero no inexistente en ciertos productos), merece la pena calcular el coste total de cada opción antes de decidir, en lugar de fijarte únicamente en el importe de la primera cuota mensual.
Errores comunes al interpretar un cuadro de amortización
Uno de los errores más frecuentes es asumir que, tras pagar la mitad de las cuotas de un préstamo, se ha amortizado la mitad del capital. Como hemos visto, esto no es cierto en el sistema francés: debido a que las primeras cuotas destinan proporcionalmente más dinero a intereses, tras pagar el 50% de las cuotas de un préstamo a 25 años normalmente se habrá amortizado bastante menos del 50% del capital total, un desfase que resulta más pronunciado cuanto mayor es el tipo de interés y más largo el plazo del préstamo.
Otro error habitual es no revisar el cuadro de amortización actualizado tras una amortización parcial anticipada, y seguir haciendo cálculos mentales basados en el cuadro original. Cada vez que amortizas capital de forma anticipada, tu banco debe generarte un nuevo cuadro de amortización actualizado; pedirlo y revisarlo te permite verificar que la operación se ha aplicado correctamente y confirmar si tu entidad ha reducido plazo o cuota, según lo que hayas solicitado.
Fiscalidad relacionada con los intereses del préstamo
En España, la deducción por inversión en vivienda habitual (que permitía deducirse parte de las cantidades pagadas, incluidos intereses) solo sigue vigente en su régimen transitorio para hipotecas formalizadas antes del 1 de enero de 2013; si tu préstamo es posterior a esa fecha, generalmente no podrás aplicar esta deducción estatal, aunque conviene revisar si tu comunidad autónoma ofrece alguna deducción propia relacionada con la vivienda que sí te sea aplicable. Si tu préstamo se destina a una vivienda que alquilas (no a tu vivienda habitual), los intereses sí son deducibles como gasto en el cálculo del rendimiento neto del alquiler en tu declaración de la renta, una distinción importante que muchos propietarios pasan por alto.
Subrogación y cambio de entidad: cuándo tiene sentido
Si al revisar tu cuadro de amortización actual detectas que estás pagando un tipo de interés claramente superior al que ofrecen otras entidades para perfiles similares, la subrogación (cambio de tu hipoteca a otro banco) puede generar un ahorro relevante, especialmente si te encuentras todavía en los primeros años del préstamo, cuando el impacto de reducir el tipo de interés sobre el total de intereses futuros es mayor. No obstante, subrogar implica normalmente gastos de gestoría, tasación y, en algunos casos, comisión de subrogación, por lo que conviene calcular el punto de equilibrio: cuántos meses tardarías en recuperar, vía cuotas más bajas, el coste de cambiar de entidad, antes de decidir si la operación compensa realmente en tu caso concreto.
Genera tu propio cuadro de amortización personalizado con la calculadora superior, introduciendo el capital, el plazo y el tipo de interés de tu préstamo real, y compara distintos escenarios de amortización anticipada para tomar decisiones informadas sobre tu hipoteca o préstamo personal.